La formación in company: Formar personas en la empresa y para ella

La formación in company: Formar personas en la empresa y para ella
28/05/2019 | Noticias

Las personas que trabajan en una empresa, el llamado capital humano, son el principal activo. Y, como sabemos, es un activo que hay que cuidar al máximo, a fin de mantener la motivación y el nivel de fidelización. Para hacerlo, tenemos al alcance la formación in company. Realizada directamente en las instalaciones de la empresa, una formación que debería ser una clara apuesta de las empresas, año tras año: porqué es la clave para estar actualizado y no correr el RIESGO de quedarse desfasado. En el mundo cambiante en el que vivimos, cada vez más es esencial no quedar atrás para no perder competitividad.

 

¿Qué ventajas tiene la formación in Company?

 

Formación a medida

En la formación in company habitualmente se diseñan los contenidos según las necesidades reales de la empresa y se trabaja en base a casos reales. De este modo, los alumnos aprenderán conocimientos específicos, que podrán implementar en su día a día. Es un tipo de formación en la cual es posible elegir la temática, la duración del curso, la metodología o el horario. Y, además, la persona formadora tiene un contacto directo con las necesidades de la empresa y sus trabajadores, por lo que se adapta al máximo, lo que conlleva, en la gran mayoría de casos, un mayor aprovechamiento del curso.

 

Adquisición de conocimientos a la práctica


Los cursos diseñados desde un enfoque real y práctico son los que tienen más garantía de éxito. Porqué, si los conocimientos se transmiten de manera práctica y no con grandes discursos teóricos, sino haciendo vivir las experiencias a base de ejercicios, dinámicas y casos reales, estos se convierten en mucho más útiles e interesantes.

 

Motivación para los trabajadores
 

El hecho de que la propia empresa apueste por hacer formación es un gesto que siempre se valora positivamente. A menudo, los cursos formativos suelen tener una buena acogida en las plantillas, ya que suponen una oportunidad para avanzar y desarrollarse laboralmente. Aparte, hay que tener también en cuenta que la realización de talleres y cursos de formación favorecen la unión entre las personas trabajadoras y fomenta el trabajo en equipo y la colaboración.


Aumento de la productividad y el rendimiento del personal


Una empresa actualizada y formada será sin lugar a dudas mucho más productiva. La formación se dirige habitualmente hacia temas donde hay dudas o algún tipo de desconocimiento. Su objetivo es darle solución, responder todas las cuestiones que puedan haber sobre cualquier ámbito del trabajo. Esto se traducirá sin duda en una mejora del rendimiento.

 

Apertura a nuevas oportunidades de mercado
 

La formación puede ir en dos direcciones, bien hacia la especialización del que ya se conoce o bien hacia la innovación. La formación da la oportunidad de descubrir y aprender sobre ámbitos de negocio que están aún sin trabajar y que pueden ser muy interesantes para las empresas.


La formación de hoy es altamente flexible y muy diversa. No debemos entender la formación en el sentido clásico de un curso teórico con un número fijo de horas de clase presenciales. Hoy en día hay muchas modalidades formativas (semipresenciales, in company, online ...) y los temas pueden adaptarse por completo.

Lo más aconsejable es buscar un buen asesor de formación, que sepa detectar los puntos débiles de la empresa, y adaptar la formación en todos los aspectos: En la temática, en la metodología, en el horario, en el tipo de docente, en el volumen de aspectos prácticos, etc. Es así como se adoptan unas medidas formativas realmente eficaces, que seguro darán frutos en el seno de la empresa. En Organigrama podemos ayudaros a confeccionar vuestro plan formativo, a ver las opciones de bonificación más adecuadas para tu caso concreto y a guiarte en todo el proceso, para conseguir un retorno real de vuestra inversión.

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