Prisas en el proceso de selección de personal

Prisas en el proceso de selección de personal
01/10/2019 | Noticias

Esta semana retomamos la recopilación de artículos sobre los principales errores en la selección de personal hablando de una equivocación que a menudo cometen los entrevistadores cuando realizan una búsqueda de personal. Es el hecho de realizar un proceso de selección de personal con prisas.

Tenemos una necesidad que nos urge. Queremos sustituir alguien que nos deja y que, además, lo hará muy pronto; o tenemos una nueva oficina que debe empezar a funcionar; hay un nuevo proyecto urgente y necesitamos que alguien se responsabilice ya... Sea como sea, el echo es que tenemos una vacante y tenemos que solucionar rápido el tema, porqué hay trabajo por hacer y así podremos dejar de tener el problema encima de la mesa. Y entonces, nos precipitamos: Decidimos contratar a alguien que, a pesar de no habernos convencido al 100%, pensamos que ya lo acabará haciendo suficientemente bien. Nos queremos autoconvencer de que aquella es la persona adecuada porque es la que tenemos delante. Sin embargo, caemos en un error que, sin duda, nos traerá consecuencias negativas.

En la selección de personal, la prisa es mala consejera

A veces, en un contexto como el que hemos comentado, las decisiones de contratación se hacen en medio de la desesperación y la precipitación. El empresario tiene la sensación de que dedicar demasiados esfuerzos o días sólo le hace perder el tiempo. Decide contratar a alguien, y luego ya verá. Tomar una decisión como esta es un grave error, porque una mala decisión en selección conlleva grandes riesgos a corto y medio plazo.

Si se tienen dudas, es mejor parar a tiempo. Si no, tendremos a alguien que no nos funcionará, habremos destinado horas y, probablemente, alguien del equipo también habrá dedicado esfuerzos para darle formación, integrarlo, etc. Perderemos tiempo y dinero, y el problema, lejos de hacerse más pequeño, se habrá hecho más grande porque seguiremos necesitando alguien para hacer el trabajo y tendremos la vez una tarea añadida: La de tener que prescindir de la persona que habíamos incorporado.

Un proceso de selección debe tener el ritmo adecuado

Cuando nos encontramos en situaciones como la mencionada, es importante recordar que tener un lugar para cubrir no es lo peor que nos puede pasar. Lo peor es, sin duda, cubrirlo mal. Un buen proceso de selección debe tener el ritmo adecuado. Y es que una mala selección no la dejamos de PAGAR hasta que la persona que no era adecuada deje de formar parte de la empresa. Con una buena selección, en cambio, empezamos a GANAR desde el primer minuto de esa persona como miembro de nuestro equipo. 

 

...¡Y hasta aquí este artículo! A continuación, te dejamos nuestro siguiente post, en el que os explicamos otro error muy común en la selección: El ritmo equivocado en el proceso de selección.

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